Recupera la movilidad del Brazo con ayuda de profesionales

Programa Rehabilitación Intensiva para Miembro Superior Brazo en Murcia

Rehabilitación Intensiva Brazo

Objetivos del Programa y cómo lograrlos

Mejorar la funcionalidad del brazo afectado durante la realización de las Actividades de la Vida Diaria (AVD), a través de los mecanismos de neuroplasticidad.

Los objetivos se plantearán y personalizarán en la primera entrevista en consenso entre el paciente, los familiares y los terapeutas, en función de las demandas y posibilidades ofrecidas por el paciente.

Se empezarán por objetivos pequeños, que serán clave para alcanzar otros mayores, que siempre irán orientados a una actividad de la vida diaria.

  • Pequeños Objetivos
  • Pequeños Logros
  • Grandes Objetivos
  • Grandes Logros

¿Cómo se consiguen resultados?

  • Control motor del brazo.
  • Restricción del lado sano.
  • Aprendizaje de nuevas actividades.
  • Ejercicios de fuerza y resistencia.
  • Entrenamiento específico orientado a tareas.
  • Integración de la neurodinamia en rehabilitación (INN).
  • Técnica de punción seca para disminuir la espasticidad (DNHS).
  • Terapia espejo, terapia de observación de acciones o realidad virtual.

¿Qué diferencias tiene la rehabilitación intensiva a la convencional y cuánto dura?

La diferencia principal se basa en la práctica masiva.

El entrenamiento repetitivo de actividades orientadas a tareas es lo que ha demostrado mayor eficacia para obtener mejoras a nivel motor.

Para ello, contamos con dispositivos robóticos, como Tyromotion (PABLO, AMADEO y TYMO), así como FESIA GRASP, que nos permiten un mayor número de repetición de las actividades.

Esto, unido a técnicas como la restricción del lado sano, favorecen el aprendizaje motor.

El programa tiene una duración de 6 semanas.

13 sesiones semanales en nuestro centro de Murcia, más el tiempo necesario que el paciente tenga que dedicar a las actividades pautadas para casa. En función de la consecución de los objetivos, podría ampliarse a las 10 semanas.

Rehabilitación Intensiva Brazo

Preguntas Frecuentes

La neurorrehabilitación debe iniciarse lo antes posible, siempre que la situación clínica del paciente sea estable y el equipo médico lo considere seguro. La evidencia científica demuestra que una intervención temprana favorece la recuperación funcional, reduce el riesgo de complicaciones y mejora la autonomía y la calidad de vida a medio y largo plazo. Tras una lesión cerebral, como un ictus, un traumatismo craneoencefálico, una anoxia cerebral o una intervención neuroquirúrgica, el cerebro pone en marcha mecanismos de neuroplasticidad, es decir, su capacidad para reorganizarse y crear nuevas conexiones neuronales. Este proceso es especialmente intenso durante los primeros meses, por lo que aprovechar esta etapa mediante un tratamiento especializado puede marcar una diferencia significativa en la evolución del paciente. No obstante, nunca es demasiado tarde para comenzar la rehabilitación. Aunque el mayor potencial de recuperación suele concentrarse en los primeros meses, numerosos estudios han demostrado que las personas con daño cerebral pueden seguir obteniendo mejoras funcionales incluso años después de la lesión cuando reciben un tratamiento intensivo, personalizado y basado en objetivos específicos. Por ello, la recomendación es realizar una valoración especializada lo antes posible para diseñar un programa individualizado de neurorrehabilitación que se adapte a las necesidades de cada paciente, independientemente del tiempo transcurrido desde la lesión.
La rehabilitación neurológica especializada está diseñada específicamente para tratar las alteraciones motoras, cognitivas, sensoriales, del lenguaje y de la conducta que aparecen tras una lesión del sistema nervioso, como un ictus, un traumatismo craneoencefálico, una lesión medular, la enfermedad de Parkinson o la esclerosis múltiple. A diferencia de la rehabilitación convencional, utiliza métodos de evaluación y tratamiento basados en la evidencia científica y dirigidos a favorecer la recuperación del sistema nervioso. La diferencia principal radica en que la neurorrehabilitación especializada aborda a la persona de forma integral e interdisciplinar. Fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, neuropsicólogos y médicos trabajan de manera coordinada para establecer objetivos comunes y adaptar el tratamiento a la evolución del paciente. Esta coordinación permite obtener mejores resultados funcionales y una mayor recuperación de la independencia en las actividades de la vida diaria. Además, los centros especializados incorporan tecnologías avanzadas, como la rehabilitación robótica, la realidad virtual, los sistemas de análisis de la marcha, la estimulación cognitiva informatizada y otras herramientas que permiten realizar tratamientos más intensivos, precisos y repetitivos. La evidencia científica ha demostrado que este tipo de intervenciones favorece la neuroplasticidad, aumentando las oportunidades de recuperación cuando se combinan con una terapia individualizada y orientada a objetivos. En definitiva, la rehabilitación especializada no consiste únicamente en realizar más ejercicios, sino en aplicar el tratamiento adecuado, en el momento oportuno y con los profesionales y la tecnología más indicados para cada paciente. Este enfoque permite maximizar la recuperación funcional, mejorar la calidad de vida y favorecer la reintegración familiar, social y laboral siempre que sea posible.
No existe una duración única para todos los pacientes. El tiempo de neurorrehabilitación depende de múltiples factores, como el tipo y la gravedad de la lesión neurológica, el tiempo transcurrido desde su aparición, la edad, el estado general de salud, los objetivos terapéuticos y la evolución individual de cada persona. La rehabilitación debe mantenerse mientras continúe aportando beneficios clínicamente significativos. Para ello, es fundamental realizar valoraciones periódicas que permitan medir los avances, redefinir los objetivos y adaptar el tratamiento a las necesidades cambiantes del paciente. En las fases iniciales tras un ictus, un traumatismo craneoencefálico u otra lesión cerebral, suele ser recomendable realizar un tratamiento intensivo para aprovechar al máximo la capacidad de neuroplasticidad del cerebro. Sin embargo, la recuperación no finaliza al cabo de unos meses. Muchas personas continúan mejorando su movilidad, comunicación, funciones cognitivas o autonomía incluso años después de la lesión cuando siguen un programa de rehabilitación especializado. En algunos casos, el tratamiento tiene una duración limitada hasta alcanzar los objetivos propuestos. En otros, especialmente en enfermedades neurológicas progresivas o en secuelas complejas, puede ser necesario un seguimiento continuado para mantener las capacidades funcionales, prevenir complicaciones y preservar la máxima calidad de vida. Por ello, la duración de la neurorrehabilitación debe establecerse siempre de forma individualizada, basándose en la evolución objetiva del paciente y en la evidencia científica, evitando fijar plazos generales que no reflejan la realidad de cada caso.