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Servicio de Evaluación Neuropsicológica en Murcia

Neuropsicología

Evaluación Neuropsicológica

En Integra Neurorrehabilitación somos profesionales con una gran experiencia práctica en la valoración del estado cognitivo, conductual y emocional, tanto en niños como en adultos. Utilizamos pruebas estandarizadas de probada utilidad y consenso profesional. Las principales pruebas para elaborar este tipo de diagnósticos son:

Las principales pruebas para elaborar este tipo de diagnósticos son:

  • Pruebas de rendimiento cognitivo general, como el WAIS-IV o WISC-III (escala de inteligencia de Weschler), NEPSY, Test de Matrices Progresivas de Raven, etc.
  • Pruebas específicas de atención, memoria, lenguaje, funciones visoperceptivas, funciones ejecutivas: Test de los Senderos (TESEN), TAVEC, Test de Boston, Test de las Anillas, etc.
  • Pruebas de valoración del estado emocional: Escala de depresión de Yesavage, Cuestionarios de Beck, Inventario Neuropsiquiátrico (NPI), etc.

Aspectos clave de la evaluación neuropsicológica

  • Valoración del estado cognitivo
  • Evaluación conductual y emocional
  • Pruebas estandarizadas y fiables
  • Diagnóstico de deterioro cognitivo
  • Detección de secuelas neurológicas
  • Informes con fines periciales
  • Apoyo en incapacidad o discapacidad
  • Seguimiento de la evolución clínica

¿Cuándo debo hacerme una evaluación neuropsicológica?

En muchos casos es difícil saber si es necesario o no realizarnos una prueba como esta, no obstante, hemos realizado una lista de supuestos en las que desde Integra os recomendamos esta evaluación.

  • En casos de deterioro cognitivo en los que no está clara la causa o ante sospecha de enfermedad neurodegenerativa la evaluación neuropsicológica puede aportar información precisa que oriente en el diagnóstico médico y ayude al neurólogo a determinar la enfermedad.
    Ante la necesidad de establecer secuelas definitivas de un traumatismo craneoencefálico (derivado de un accidente de tráfico, por ejemplo), con el fin de establecer compensaciones por parte de la compañía aseguradora.
  • A la hora de solicitar una incapacidad laboral o el certificado de discapacidad por una patología neurológica, con frecuencia las secuelas muchas veces son “invisibles” a nivel general, pero que dificultan el día a día del paciente.
  • Cuando sufrimos un empeoramiento de la capacidad cognitiva por la evolución de una enfermedad neurodegenerativa o un deterioro de las capacidades previas establecidas.
  • En cualquier situación en la que necesitemos determinar nuestra capacidad cognitiva y ejecutiva, de forma que reflejemos nuestro nivel de funcionamiento real.

Ante la más mínima duda o sospecha de pérdida en las capacidades neuropsicológicas o motrices, desde Integra Neurorrehabilitación, os recomendamos acudir a un centro especializado como el nuestro para realizar una evaluación exhaustiva y ralentizar este deterioro cuanto antes.

Neuropsicología

Preguntas Frecuentes

Un neuropsicólogo es un psicólogo sanitario especializado en el funcionamiento del cerebro y en la relación entre las lesiones o enfermedades neurológicas y las funciones cognitivas, emocionales y conductuales. Su labor consiste en evaluar, diagnosticar y tratar las alteraciones que pueden aparecer tras un ictus, un traumatismo craneoencefálico, un tumor cerebral, una enfermedad neurodegenerativa u otras patologías del sistema nervioso. Mediante una evaluación neuropsicológica exhaustiva, el neuropsicólogo analiza funciones como la memoria, la atención, el lenguaje, las funciones ejecutivas, la percepción, la velocidad de procesamiento y otras capacidades cognitivas. Asimismo, valora el estado emocional, la conducta y el impacto que estas alteraciones tienen en la autonomía y en la vida diaria del paciente. A partir de esta valoración, diseña un programa de rehabilitación cognitiva individualizado basado en la evidencia científica, con el objetivo de recuperar funciones cuando es posible, compensar las dificultades existentes y potenciar las capacidades conservadas. Además, proporciona orientación y apoyo a la familia, ofreciendo estrategias para facilitar la adaptación y mejorar la calidad de vida del paciente. El neuropsicólogo forma parte del equipo interdisciplinar de neurorrehabilitación y trabaja de manera coordinada con fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas y médicos para ofrecer un tratamiento integral centrado en las necesidades de cada persona. En definitiva, el objetivo del neuropsicólogo no es únicamente mejorar el rendimiento cognitivo, sino ayudar al paciente a recuperar el mayor grado posible de independencia, participación social y bienestar emocional tras una lesión o enfermedad neurológica.
La evaluación neuropsicológica es un proceso clínico especializado que permite conocer de forma objetiva cómo está funcionando el cerebro tras una lesión neurológica o ante la sospecha de un deterioro cognitivo. Su finalidad es identificar tanto las capacidades preservadas como las funciones que presentan dificultades, proporcionando una visión completa del estado cognitivo, emocional y conductual del paciente. Durante la evaluación se analizan funciones como la atención, la memoria, el lenguaje, las funciones ejecutivas, la velocidad de procesamiento, la percepción, las habilidades visuoespaciales y la cognición social, utilizando pruebas estandarizadas y validadas científicamente. Además, se valora el impacto de estas alteraciones en la autonomía y en las actividades de la vida diaria. Los resultados permiten establecer un diagnóstico más preciso, diferenciar entre distintos trastornos neurológicos o neurodegenerativos, determinar la gravedad de las secuelas y diseñar un programa de rehabilitación totalmente individualizado. Asimismo, la evaluación sirve para medir la evolución del paciente a lo largo del tiempo y comprobar la eficacia de los tratamientos aplicados. La evaluación neuropsicológica también resulta de gran utilidad en ámbitos médicos, laborales y periciales, ya que proporciona información objetiva y fundamentada sobre las capacidades cognitivas y funcionales de la persona. En definitiva, una evaluación neuropsicológica no solo responde a la pregunta de qué dificultades existen, sino también por qué se producen, cómo afectan a la vida diaria y qué estrategias terapéuticas son las más adecuadas para favorecer la recuperación y mejorar la calidad de vida del paciente.
Una evaluación neuropsicológica está recomendada siempre que exista la sospecha de alteraciones en el funcionamiento cognitivo, emocional o conductual derivadas de una lesión cerebral, una enfermedad neurológica o un trastorno que pueda afectar al cerebro. Su objetivo es identificar de forma precisa las dificultades existentes, orientar el diagnóstico y planificar el tratamiento más adecuado. Es especialmente recomendable en personas que han sufrido un ictus, un traumatismo craneoencefálico, una anoxia cerebral, un tumor cerebral o una intervención neuroquirúrgica, así como en pacientes con enfermedades neurodegenerativas, como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson u otras demencias. También resulta de gran utilidad en enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, la epilepsia y otras patologías que pueden producir cambios cognitivos. Además, conviene realizar una evaluación neuropsicológica cuando aparecen síntomas como pérdidas de memoria, dificultades de atención o concentración, problemas para planificar o resolver tareas, cambios en el lenguaje, alteraciones del comportamiento, dificultades para orientarse o cambios emocionales que interfieren en la vida cotidiana. La evaluación también desempeña un papel importante en el ámbito pericial, laboral y de valoración de la capacidad funcional, ya que permite objetivar las secuelas cognitivas y su repercusión en la autonomía, el desempeño profesional o la toma de decisiones. En definitiva, una evaluación neuropsicológica es recomendable siempre que se desee comprender cómo está afectando una lesión o enfermedad al funcionamiento cerebral y disponer de información objetiva para establecer un diagnóstico preciso, diseñar un tratamiento individualizado y realizar un seguimiento de la evolución del paciente.
Un peritaje neuropsicológico está indicado cuando es necesario determinar de forma objetiva si una lesión o enfermedad neurológica ha producido secuelas cognitivas, emocionales o conductuales y valorar cómo estas afectan a la capacidad funcional de una persona. Se trata de una evaluación especializada con finalidad médico-legal, realizada conforme a criterios científicos y metodologías validadas, cuyo objetivo es aportar información técnica para su valoración en un procedimiento judicial o administrativo. Es especialmente útil en casos de accidentes de tráfico, accidentes laborales, caídas, agresiones, negligencias médicas, traumatismos craneoencefálicos, ictus, anoxias cerebrales y otras lesiones neurológicas, cuando es necesario acreditar la existencia y el alcance de las secuelas. También puede solicitarse en procedimientos relacionados con incapacidades laborales, valoración del grado de discapacidad o dependencia, reclamaciones a compañías aseguradoras y procesos de responsabilidad civil. Asimismo, el peritaje neuropsicológico resulta de gran utilidad en procedimientos de modificación judicial de medidas de apoyo a las personas con discapacidad, valoración de la capacidad para la toma de decisiones, testamentaria, contractual o para el desempeño de determinadas actividades, siempre que sea necesario conocer cómo el funcionamiento cognitivo influye en dichas capacidades. A diferencia de una evaluación clínica, el peritaje neuropsicológico tiene una finalidad estrictamente pericial. El informe debe ser objetivo, imparcial y fundamentado en la evidencia científica, utilizando pruebas estandarizadas y procedimientos que permitan valorar la consistencia de los resultados y establecer, con el mayor rigor posible, la relación entre la lesión sufrida y las secuelas observadas. En definitiva, un peritaje neuropsicológico es recomendable siempre que sea necesario aportar una valoración técnica, independiente y científicamente fundamentada sobre las consecuencias neuropsicológicas de una lesión o enfermedad y su repercusión en la vida personal, laboral o jurídica de una persona.